Introducción
En el imaginario popular, los abogados de partes contrarias son adversarios en una batalla legal. Pero, ¿y si existiera un modelo donde los abogados de ambas partes se comprometieran, por contrato, a trabajar en equipo para alcanzar un acuerdo? Ese modelo existe, es revolucionario y se llama abogacía o derecho colaborativo.
El Principio Fundamental: El Compromiso de “No Ir a Juicio”
Lo que hace única a la abogacía colaborativa es el acuerdo inicial que firman todos los involucrados (ambas partes y sus respectivos abogados). En este acuerdo, se comprometen a dos cosas fundamentales:
Resolver el conflicto de manera amistosa y extrajudicial.
Si no se llega a un acuerdo, los abogados que participaron en el proceso colaborativo quedan legalmente impedidos de representar a sus clientes en un futuro juicio.
Este segundo punto es el que cambia toda la dinámica. Elimina por completo la amenaza del litigio de la mesa de negociación. La única opción es cooperar y encontrar una solución. Si el proceso fracasa, las partes deben buscar nuevos abogados para ir a juicio, lo que crea un poderoso incentivo para que todos trabajen de buena fe.
¿Cómo Funciona una Negociación Colaborativa?
El proceso se desarrolla en una serie de reuniones conjuntas donde participan las dos partes y sus dos abogados.
Transparencia Total: A diferencia de una negociación tradicional donde la información se usa como un arma, aquí se fomenta el intercambio abierto y honesto de toda la información relevante (financiera, documental, etc.).
Enfoque en Intereses: El equipo completo trabaja para identificar los intereses y necesidades de ambas partes, en lugar de discutir sobre posiciones. El objetivo no es “ganarle” al otro, sino encontrar una solución que satisfaga los intereses más importantes de todos.
Participación de Otros Expertos: Si es necesario, se puede invitar a las reuniones a otros profesionales neutrales, como un experto financiero (para valorar un negocio, por ejemplo) o un psicólogo o coach infantil (para temas de custodia). Estos expertos son contratados por el equipo, no por una de las partes.
¿Para Quién es Ideal este Modelo?
La abogacía colaborativa es especialmente efectiva en casos de divorcio y asuntos familiares complejos donde:
Las partes desean mantener una relación cordial a futuro (especialmente si hay hijos en común).
La privacidad y la confidencialidad son una prioridad.
Existen activos complejos (empresas, propiedades) que requieren una solución creativa y detallada que un juez no podría diseñar.
Conclusión
La abogacía colaborativa es la evolución de la resolución de conflictos. Es un cambio de paradigma que transforma a los abogados de “gladiadores” a “arquitectos de soluciones”. Si buscas una forma de resolver tu conflicto que sea respetuosa, creativa y que te mantenga en control del resultado, pregunta a un abogado certificado en prácticas colaborativas sobre esta poderosa alternativa.
Comentarios recientes